Dibujo en tiempo real El juego lo resuelve Namco-Bandai a base de buen hacer. Bandai es la única desarrolladora que es capaz de trasladar cualquier anime en forma de videojuego sin deshonrarlo. Por eso, de entrada ya se puede mirar con buenos ojos la conversión de Afro Samurai.
Gráficamente Afro Samurai se encuentra en un nivel superior. En un primer vistazo podemos caer en el error de ver unos gráficos cel-shading cualquiera (técnica utilizada en los anteriores juegos de Dragon Ball o Naruto, por ejemplo), sin embargo sólo mirándolos de cerca podremos apreciar la enorme calidad que presenta el juego.
Más que cel-shading, en Afro Samurai se ha utilizado una nueva técnica que emula el arte de dibujar en papel. Literalmente el juego dibujará en tiempo real cada frame de modo que en movimiento será como ver una película anime. Con esta técnica se consigue una calidad sorprendente de dibujado, años por delante del cel-shading, con una definición, colorido y calidad de texturas muy alta.
La típica historia de venganza La historia de Afro Samurai es la historia de una venganza sin consumar. El protagonista, Afro, vio como asesinaban a su padre cuando era niño. Su padre era el samurái Número 1, y en el mundo de Afro Samurai, ser el Número 1 implica ser poco menos que un dios. Al Número 1 sólo puede retarle el Número 2, y en aquel encuentro el padre de Afro cayó a manos del que era el Número 2 que pasó a ser el 1. Años después, Afro es ya el Número 2 y busca a su archienemigo para desatar su venganza. Sin embargo, el problema para Afro es que cualquiera puede retar al Número 2, por lo que potencialmente todo el mundo es su enemigo.
El anime se servía mucho de los flashbacks para explicar la historia. El juego aprovechará esta fórmula para conseguir nuevas habilidades. Un sistema simple pero muy efectivo porque en determinados puntos del juego recordaremos algo de nuestro pasado, un movimiento o un ataque, que nos servirá para continuar nuestra aventura.
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