Esbirros y hechizos Como en el primer juego, descubriremos que tenemos tres armas: nuestra arma principal, los hechizos y, claro, los citados esbirros. Hemos dicho que son muchos, que tienen un peculiar humor negro y, claro, un control la verdad es que único. No sólo por su sencillez, sino también por la simpleza del mismo para el usuario.
Como decimos, el control de los esbirros es muy simple, ya que normalmente veremos un indicador de blanco y con solo pulsar un botón ya les ordenaremos. ¿Cómo hacen lo correcto? Gracias a una avanzada IA que permite que dependiendo del entorno hagan una u otra acción.
En este juego, todo depende del número. Así que pensad que cuantos más esbirros enviemos, más sencillo será acometer nuestro objetivo, aunque hay que tener cuidado, porque a veces los enemigos pueden ser muy poderosos para nuestros seguidores y nos pueden abandonar y acabar con nosotros. Eso sí, si acabamos con los enemigos siempre podemos recuperarlo en algunos sitios.
Tienen más utilidades los seguidores, porque podremos sacrificarlos en ciertas fuentes para conseguir vida y maná que, como en cualquier otro juego, es la energía de nuestros hechizos, el otro arma del juego.
¿Y los hechizos? Al igual que si usamos nuestra espada, en este sentido se funciona de forma parecida a un juego de acción 3D, es decir, que disparamos y nos movemos como en este estilo de juegos. La diferencia es que lo que ha conseguido CodeMasters es que interactúen con los escenarios de una forma espectacular.
De hecho, esto es lo que más nos ha asombrado, porque podremos usar realmente el entorno para acabar con los enemigos y esto es algo siempre sorprendente. Por ejemplo, cuando muchos de estos enemigos están sobre campos de trigo, podemos utilizar nuestra bola de fuego para prender fuego al escenario y, de esa forma acabar con estos enemigos.
Todo esto, como en el juego original, será lo que se destaque más en este juego de estrategia. Aunque claro, en PS3 vamos a ver una gran mejora gráfica
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