Por otro lado las persecuciones pueden darse a pie o en vehículo. A pie utilizaremos el botón de correr y son momentos muy intensos, con nuestros enemigos pisándonos los talones mientras oímos sus pasos y gritos. En muchos momentos se suceden secuencias interactivas donde tendremos que pulsar un botón para poder continuar, y si fallamos nos cogen. El Instinto es vital aquí para saber hacia dónde ir sin perdernos.
Las persecuciones en coche siguen el mismo patrón que antes pero motorizados. Los coches se controlan bastante bien y responden al instante a nuestras órdenes, son escenas totalmente arcade y aunque no aportan mucho al conjunto del juego sirven bien para enlazar la historia. El Instinto en esta ocasión se utiliza para ralentizar el tiempo.
Sonido impecable El juego utiliza el motor Unreal 3.0 para mostrar los gráficos. Tenemos en este apartado un equilibrio total entre las cosas buenas y las cosas malas. Las malas es que en general Bourne no cumple con el estándar gráfico actual. El problema residen principalmente en las texturas, muy planas y sin vida. Sufren de una gran falta de definición que el juego intenta suplir haciéndonos bajar el brillo de la tele.
Las buenas es que el modelado de los personajes supera el notable, y son especialmente buenas las animaciones, sobretodo en las escenas de lucha. Sin embargo hay defectos que no deberían existir, como cuando un enemigo se cae de una barandilla hacia abajo tieso como un palo, literalmente.
El resto del apartado gráfico sencillamente cumple su cometido. Las expresiones faciales son normalitas y en las luchas los personajes sufrirán heridas en la cara (que misteriosamente se curan al finalizarla). Los escenarios en las calles son bastante grandes, los interiores tienen muchos detalles y el juego no sufre de bajadas de framerate.
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