Las escenas de lucha es lo más espectacular de Bourne. En estos momentos la vista cambia a un lateral, como si un juego de lucha 3D se tratara, pero con unos movimientos y cambios de ángulo alrededor de los personajes para no perdernos la acción.
Los golpes se realizan con sólo dos botones y, además, los combos tienen un máximo de tres golpes; pronto aprenderemos que se han quedado cortos en este aspecto. Conforme avanza la lucha subiremos el Instinto de Bourne, y con él podremos activar golpes especiales donde Bourne utilizará cualquier objeto del entorno para asestar un golpe especial al enemigo. Estas animaciones son especialmente intensas y contundentes.
Las peleas son todas muy teatrales, y la música acompaña a la acción subiendo el volumen a medida que se acerca el golpe definitivo. Sobretodo es en los jefes finales cuando estas peleas llegan al clímax, siendo estas unas luchas muy duras de ganar y, sobretodo, muy largas.
Aún así, las peleas se ven tremendamente limitadas por la escasez de golpes y combos, y a pesar de todo lo intensas que son, pueden llegar a cansar después de combatir 50 veces exactamente igual.
Además, tiros y persecuciones El otro pilar sobre el que se asienta el juego de Bourne son los disparos y las persecuciones. Este es un juego de acción 100%, y no podían faltar los momentos de disparos. Bourne equiparse con un máximo de dos armas al mismo tiempo (siendo escopetas y ametralladoras las únicas posibilidades), esconderse detrás de cualquier objeto o pared, y realizar tiros de precisión utilizando su Instinto. Una vez más nos encontramos con una puesta en escena muy espectacular, con objetos rompiéndose y coches explotando. Pero estos momentos se ven muy afectados por la dificultad a la hora de mover el punto de mira. Por culpa de la extraña sensibilidad del stick, es muy difícil apuntar con precisión lo que nos puede llevar en ocasiones a la exasperación.
Tiene detalles muy buenos, como que los objetos donde nos parapetamos se destruyen si reciben muchas balas, o que disparando a los refugios de los enemigos éstos pueden desequilibrarse y descubrirse involuntariamente, momentos que aprovecharemos para dispararles sin compasión. Aún así, sigue siendo difícil apuntar y acertar.
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