Combate feroz Como ya anunciamos y repetimos en este artículo, Dragon Ball Z: Burst Limit vuelve al sistema Budokai, pero incorpora una serie de cambios muy interesantes a nivel jugabilidad.
Sigue siendo un juego lleno de combos y golpes especiales como el Kamehameha o la Bomba de energía para acabar con el enemigo. También tenemos el teletransporte que gracias al tutorial es mucho más rápido de comprender.
Los dos cambios principales que nos encontramos en Dragon Ball Z: Burst Limit son el cansancio y las denominadas escenas dramáticas. El cansancio es básicamente un sistema mediante el cual nuestro personaje aguanta defendiéndose un número de golpes hasta que el cansancio le hace mella y queda atontando. Esto lleva a que debemos también esquivar o atacar. Este aparente pequeño cambio nos obliga a idear nuevas estrategias a lo largo del combate y es especialmente importante en el modo online.
El segundo cambio, las llamadas escenas dramáticas, nos parece interesante, pero tras dos combates son problemáticas. Cada personaje puede tener una serie de pequeñas escenas dramáticas que se activan si se cumplen una serie de requisitos y que dan algunas ventajas adicionales al luchador. Además, le da al combate un carácter muy propio de la serie y la verdad es que en los primeros combates son bastante sorprendentes.
El problema es que con el tiempo y dependiendo de la dificultad se activan con demasiada frecuencia y rompen por completo el ritmo del combate. En el modo historia o contra la máquina puede respetarse esta decisión, pero en el modo online es algo que entorpece demasiado la diversión entre los dos luchadores.
Aparte de estas dos novedades el juego sigue siendo exactamente igual que en Budokai. Sencillo de controlar, muy intenso y con tres botones es posible hacer cualquier movimiento especial de Goku y todos los personajes de este juego.
|