La acción al más puro estilo John Woo. El argumento sigue las líneas generales que dejó en su momento John Woo con Hard Boiled, sobre todo en cuanto a argumento, que además ofrece algunas sorpresas interesantes. Sin embargo en la jugabilidad tenemos un elemento esencial: el Tiempo Tequila.
¿Qué es “Tiempo Tequila”? Es el regreso de una técnica que vimos nacer con el primer Max Payne, lo vimos en los diferentes Matrix y, que en el juego vuelve con más fuerza que nunca. Porque en algunas situaciones necesitaremos de toda nuestra pericia para conseguir sobrevivir a algunas escenas de acción del juego que están montadas más al estilo de Hollywood que al estilo del videojuego, una de las principales diferencias con respecto a otros títulos de factura similar.
Y no sólo lo decimos por los enfoques de las cámaras, sino también porque todo el escenario es totalmente interactivo y no sólo reacciona a nuestros disparos, sino a nuestras acciones como por ejemplo combinar deslizamientos por una barandilla con una camilla a tal velocidad que requeriremos del “Tiempo Tequila” para acabar con los enemigos.
Sólo así se entiende que en algunos momentos veamos tal cantidad de disparos, enemigos y cristales que ni en la película de Hard Boiled estaban. Eso, combinado con el carisma y los movimientos de Chow Yun-Fat nos llevará a uno de esos juegos de acción frenéticos y que no nos deja casi ni respirar.
También hay pegas, por supuesto y ese es el segundo capítulo en el que vamos a investigar un puerto. Para llegar, tenemos que pasar por una serie de cabañas y tenemos que acabar con laboratorios de drogas. Hasta aquí todo bien, pero el problema es que pasamos por tres o cuatro niveles que repiten la misma mecánica. Tal vez la única pega del juego es que esta fase tan concreta se hace un poco pesada. Curiosamente, ya no se repite una mecánica parecida.
|