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Entrega que cambia de protagonista, aunque con Dante apareciendo en plan estelar y con, por lo que hemos visto, la sana intención de renovar el personaje de la saga, ofrecer alguna que otra novedad y, sobre todo, demostrar que la serie Devil May Cry vuelve con más fuerza que nunca
Un héroe nuevo y uno maduro Con Devil May Cry 4 tenemos nuevo héroe, un nuevo cazademonios del que iremos averiguando cosas de su historia a lo largo del título. Este héroe se llama Nero y tiene el mismo desparpajo que Dante en el primer juego en muchos sentidos.
De hecho, Dante vuelve a aparecer, por supuesto, pero esta vez lo hace con la misma actitud que vimos en el segundo juego, una actitud “cool” de frío distanciamiento y de saberse superior casi siempre. De hecho su aparición inicial en Devil May Cry 4 no puede sino definirse como de “estelar”.
De hecho, en el juego manejaremos a Dante en algunos niveles y, por supuesto, lo controlaremos con los diferentes estilos de lucha de otros juegos. De hecho, a simple visto si comparamos a los dos personajes, nos parecerá que estéticamente son casi iguales. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
Nero es un héroe diferente a Dante en muchos sentidos. En primer lugar, Dante lucha por venganza, mientras que Nero parece luchar por amor. ¿Por qué? Nada más comenzar el juego veremos una larga secuencia cinemática en la que Nero defiende siempre a su amada de los demonios. Pronto descubrirá que hay algo mucho más allá.
Además hay una diferencia importante con respecto a Dante y es que en Nero la sangre demoníaca es apreciable, ya que uno de sus brazos no es humano y esto no pasaba con Dante. De hecho, el brazo es una de las novedades a nivel jugabilidad de este Devil May Cry 4.
Pero no sólo veremos a estos dos personajes. Trish y otros personajes que se han visto en la serie japonesa de animación y en la tercera entrega volverán a aparecer para guíar a Nero en su largo camino a través del infierno y de la tierra.
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